🍓 Recetas con Frutos Rojos

Los frutos rojos — arándanos, fresones, frambuesas, moras y grosellas — son de las frutas con mayor densidad de antioxidantes y menor carga calórica: las fresas solo tienen 33 kcal por 100 g, las frambuesas 36 kcal y los arándanos 43 kcal. Su color intenso se debe a las antocianinas, pigmentos con potente acción antiinflamatoria y cardiovascular. También conocidos como frutos del bosque o bayas.

Platos con frutos rojos

Frescos o congelados: los frutos rojos no pierden sus propiedades

Los frutos rojos congelados son igual de nutritivos que los frescos — a veces más, porque se congelan en su punto óptimo de madurez. Los encontrarás en Mercadona y Aldi por unos 2,20 € la bolsa de mezcla (moras, arándanos, frambuesas y fresas), una alternativa práctica y económica para tenerlos todo el año. Úsalos directamente en el batido sin descongelar — quedan más cremosos. Para el porridge de avena, el pudín de chía o las barras de avena fitness, los congelados funcionan igual de bien que los frescos. Reserva los fresones de temporada — Huelva produce algunos de los mejores de Europa — para el yogur griego con nueces o la ensalada de rúcula con queso de cabra y miel.

Frutos rojos en cada comida del día

Desayuno: porridge de avena con arándanos y canela, o smoothie bowl de frambuesas con proteína en polvo. Tentempié: un puñado de fresones con yogur griego — menos de 150 kcal, fibra y proteína para aguantar hasta la comida. Comida: ensalada de rúcula, arándanos, queso de cabra y nueces aliñada con vinagreta de frambuesas — combinación muy española, dulce y ácida. Postre: pudín de chía con moras, sin azúcar añadida. Los frutos rojos añaden dulzor natural, color y antioxidantes a cualquier comida sin apenas calorías. ¿Lista para darle más color a tu dieta?

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